//Beber un buen vino es todo un arte

Beber un buen vino es todo un arte

El Lleiroso crianza desdibuja sus matices en una copa grande de boca amplia; mientras que las variedades de las bodegas Lustau revelan su calidad en copas cortas y estrechas.

El vino es un elemento indispensable de la cultura y gastronomía mediterránea. Durante siglos, el cultivo de la vid y la posterior producción de vinos han formado parte de la vida de los países mediterráneos; situándose el vino como uno de los bienes más preciados de la zona y convirtiéndose en un producto exquisito e indispensable de la buena mesa.

Con dichos antecedentes históricos, no es de extrañar que la degustación de un buen vino constituya un auténtico ritual. Y es que para apreciar todos los matices, no solo es necesario acompañarlo de platos adecuados. Tan importante es el maridaje, como la correcta elección de las copas; tomarlo a la temperatura adecuada o el descorche.

La copa ideal para degustar vino es de cristal fino, transparente y talle alto. Además, en el caso de los vinos tintos, mucho más aromáticos, lo más recomendable es optar por una copa grande, de boca amplia y ligeramente abombada que permita disfrutar de todos los matices olfativos. Así, constituye el recipiente ideal para deleitarse con el abanico de aromas frutales de la variedad crianza de la bodega Lleiroso. Este Ribera del Duero, gentil, delicado y elegante, ofrece en nariz los matices de la ciruela negra y las compotas de mora y grosella; dejando sobre el paladar, gracias a un periodo de 18 meses en barrica francesa nueva, una amable imprenta de maderas nobles (roble francés y roble centroeuropeo) que le aportan un singular post-gusto de crema y pimienta blanca. Un vino de élite que puede encontrar en El Club del Gourmet en El Corte Inglés.

Por su parte, los vinos de Jerez y la Manzanilla deben de servirse en copas cortas y estrechas. Entre los mejores, se encuentran los reputados vinos de las bodegas Lustau. Más de 50 años de innovación han dado lugar a una gran variedad de vinos de la más alta calidad y afamados internacionalmente, que no podían faltar en El Club del Gourmet en El Corte Inglés.