//Cines de ensueño para vivir experiencias irrepetibles

Cines de ensueño para vivir experiencias irrepetibles

El emplazamiento, la antigüedad, el diseño, la comodidad o incluso las vistas hacen que estas salas sean únicas

En las últimas décadas muchos de los cines más emblemáticos han desaparecido. Los multicines, con sus diseños funcionales y los últimos avances tecnológicos (pantallas cada vez más grandes y los mejores equipos de sonido), se han convertido en el destino de ocio de los cinéfilos.

No obstante, todavía hay cines, donde lo de menos casi es la película, porque la magia no sólo está en lo que se proyecta, sino también en el entorno y en las características de unas salas que ofrecen experiencias cinematográficas únicas. Un ejemplo de ello son el Avoca Beach Picture Cinema (Nueva Gales del Sur, Australia), ubicado en una cabaña de playa; o el Sci-fi Dine-in Theater de los Estudios Disney en Hollywood, donde ver una película desde el coche al más estilo americano.

Y, ¿qué te parecería ver la película en un cementerio? Esa es la apuesta de Cinespia, que organiza proyecciones al aire libre en el cementerio Hollywood Forever, donde están enterradas estrellas de la talla de Johnny Ramone, Tyrone Power o Mickey Rooney.

En lo que se refiere al confort, son varios los cines que ofrecen la posibilidad de disfrutar de la película como si se estuviese en casa, ya que cuentan con amplias butacas reclinables, como el Cinepolis Luxury Cinemas (La Costa, EEUU); o incluso con camas, como las primeras filas del Electric Cinema (Londres) o la sala ‘velvet class` de Blitz Megaplex (Indonesia).

Tampoco faltan opciones para los más sibaritas. El Ciné de Chef (Seúl) no sólo cuenta con sillones de lujo y trato personalizado, sino también con la posibilidad de disfrutar de una cena de Alta Concina, preparada por los mejores chefs del planeta. Eso sí, para ello hay que pagar más de 5.000 euros por la entrada. En el caso del Nokia Ultra Screen (Bangkok, Tailandia), el cine cuenta con servicio de camareros y, si se desea, incluso de una masaje de pies para relajarse.

Y para disfrutar de cine a lo grande, el mejor destino es el IMAX de Sidney (Australia), donde se encuentra la pantalla más grande del mundo con 35 metros de ancho y 29,5 metros de alto.
En el lado opuesto, se sitúa el británico Cine Sol, con capacidad sólo para 8 personas y ubicado en el interior de una caravana. También muy pequeño es el cine más antiguo del mundo, el polaco Kino Pionier, donde el encanto está en su historia. Y es que fue construido en 1909.

Otros cines que conservan la magia del paso de las décadas, son The Senator (Baltimore) con su colorida fachada; el Cine Acapulco de (La Habana, Cuba), que mantiene el mismo aspecto desde la década de los 50; The Castro Theatre (San Francisco, EE UU), abierto desde 1922; o el impresionante Le Grand Rex (París, Francia), que, diseñado como un anfiteatro al aire libre, es uno de los escenarios más bonitos de Europa para disfrutar de una película.

Al aire libre destacan el Rooftop Cinema (Australia), por las espectaculares vistas sobre Melbourne y sus rascacielos; el Red Rock (Denver, EEUU), ubicado en medio de las montañas; el Cine Thisio de Verano (Grecia) con vistas de la antigua Atenas; o el Archipiélago Cinema, un cine construido sobre las aguas de Yao Noi (Tailandia).