//El descanso de una sirena

El descanso de una sirena

Los alojamientos subterráneos se están convirtiendo en una tendencia del sector de lujo. Así, hay proyectos con bares, discotecas, restaurantes o habitaciones sumergidos en el mar. Espacios desde donde maravillarse de la belleza del océano.

Si dormirse escuchando el sonido del mar supone una experiencia inolvidable, hacerlo disfrutando del paisaje del mundo submarino probablemente sea una vivencia de ensueño. Aquellos que han divagado con esta fantasía ya pueden hacerla realidad. Y es que el hotel Manta Resort ofrece un alojamiento único para los apasionados del mundo acuático: una habitación de tres plantas en medio del mar con un dormitorio sumergido a cuatro metros de profundidad.

Lo mejor de este hospedaje flotante es su localización en la isla de Pemba, en Zanzíbar, junto a un hermoso arrecife de coral, lo que lo convierte en una atractiva ventana al singular paisaje. Para que sus huéspedes disfruten las escenas acuáticas en todo su esplendor, todas las paredes disponen de amplios ventanales capaces de ofrecer una visión casi panorámica y de una iluminación especial nocturna para atraer y visualizar determinadas especies.

A nivel del mar la suite tiene un salón y un baño, y en la planta superior, una terraza. Su precio es de 1.500 dólares (unos 1.100 euros) por noche para dos personas, y, de momento, sólo hay plazas disponibles a partir de junio de 2014.

La propuesta del exclusivo resort no es la única bajo el mar. De hecho, en los últimos años estos alojamientos se han convertido en una tendencia y no faltan variedad de ideas y proyectos de futuro que buscan captar la clientela más exigente.

De hecho, Genberg Underwater Hotels, la empresa que ha creado la suite de Manta Resort, lanzó en el 2000 un concepto similar en el lago de Lago Mälaren de Suecia. Se trata del Utter Inn, un hotel con dos sencillas habitaciones a tres metros de profundidad.

Más aventura ofrece Jules’ Undersea Lodge, un pequeño hotel en Key Largo, Florida, con capacidad para seis personas y a cuyo interior hay que acceder buceando.

El hotel Niyama de las islas Maldivas también ha hecho una apuesta por el mundo acuático, combinando la contemplación de la vida marina, con la vida nocturna. Cuenta con una discoteca a seis metros de profundidad donde deleitarse con la belleza del océano Indico y la música de dj’s de fama internacional mientras se toma una copa.

Por su parte, Huvafen Fushi dispone de un spa bajo el agua, para sumar a sus terapias curativas el relajante efecto de la contemplación del mar; mientras que Conrad Maldives Rangali Island cuenta con un restaurante submarino, el Ithaa. Único en su especie, es además uno de los más caros del mundo.

En camino hay diversos proyectos que abrirán en los próximos años. Entre ellos destaca el Water Discus Hotel, un hotel de siete estrellas ubicado en la meca del lujo, Dubai. Con ventanas panorámicas y una iluminación especial en sus 21 habitaciones subterráneas, un centro de buceo y un bar situado bajo las olas, este millonario proyecto es uno de los más ambiciosos aún en desarrollo, pero no del único. En Shanghai está prevista la construcción de Shimao Wonderland, un ostentoso complejo que dispondrá de habitaciones bajo el agua como un atractivo más.

No obstante, el proyecto que genera más expectación es el Poseidon Undersea Resort. Más de una década se lleva hablando de este alojamiento, cuya apertura estaba prevista para 2009 y que promete habitaciones en las profundidades del mar y actividades únicas, como pilotar un submarino. Más de 150.000 personas se han registrado para ser los primeros en disfrutar de estas instalaciones que, de momento, se harán esperar.