//Entrenando duro

Entrenando duro

Las disciplinas deportivas de alta intensidad se ponen de moda en los gimnasios. Su éxito radica en la efectividad de este tipo de acondicionamientos deportivos que además suponen un reto para aquellos que los practican.

Si hace unas décadas el aerobic era la clase por excelencia de los gimnasios más innovadores, y hace tan sólo unos años el ciclo, el pilates o el zumba se situaban como las rutinas más rompedoras, ahora los deportes de moda son los basados en la alta intensidad, en forzarse casi al límite para obtener los mejores resultados, porque al gimnasio se va a sudar. Así, el HIIT se ha convertido en una de las clases grupales más populares del momento y sus distintas modalidades comienzan a extenderse como la pólvora por los centros deportivos más modernos. No en vano, el HITT (las siglas en inglés de entrenamientos a intervalos de alta intensidad) encabeza la lista de rutinas deportivas que predominarán en 2014 elaborada por el American College of Sports Medicine (ACSM).

Procedente de EE UU, este entrenamiento consiste en periodos de trabajo dónde se combina ejercicios a máxima intensidad y otros de nivel moderado o bajo, como por ejemplo saltos seguidos de sentadillas. De este modo se logra la máxima efectividad en el menor tiempo. Además de obtener resultados en un plazo breve, también son ideales para aquellos que tienen poco tiempo, ya que sus programas pueden reducirse a clases de 30 minutos o incluso menos, como la propuesta de cuatro minutos del método Tabata o el circuito de siete ideado por el ACSM.

Una de las versiones más populares es el Crossfit: clases donde se combina fuerza, resistencia, velocidad y coordinación. También mucho éxito tiene el Boot Camp, que se inspira en las fuertes rutinas de entrenamiento militar, planteando circuitos con plataformas de salto, vallas, equalizers, combas, mancuernas, etc., para trabajar todos los músculos de cuerpo, la velocidad y la flexibilidad.

Por su parte, el TRX, que se basa en ejercicios de los marines, constituye un entrenamiento en suspensión a través de unas cintas elásticas que se sujetan a arneses especiales. Este método permite, aprovechando la fuerza de la gravedad y del cuerpo y utilizando el propio peso del deportista, una rápida definición muscular.

Sesiones de 30 minutos es lo que plantea el programa de acondicionamiento CWORX, muy extendido en Latinomérica, o la combinación de variados ejercicios (fuerza, cardio, yoga, pliométricos, estiramientos…) el P90X, un programa de 90 días donde también se controla la alimentación.

Aunque cada versión ofrece resultados distintos, incidiendo unas con más intensidad en unos aspectos y otras en otros, en líneas generales practicadas con regularidad todas estas disciplinas permiten una rápida eliminación de grasa (incluso hasta 20 horas después de realizar el ejercicio), la mejora de la resistencia, la aceleración de metabolismo basal, la potenciación del equilibro y la tonificación de los músculos. Por ello, se convierten en rutinas idóneas para mejorar el estado físico, perder peso y redefinir la silueta. Dada la dureza del entrenamiento suponen también un reto personal, un atractivo que no pasan por alto los amantes de los deportes extremos.

El Welness Coach es otra de las modalidades de acondicionamiento que más fuerza cobra en los gimnasios. Se trata de sesiones personales con un entrenador que no sólo diseña la rutina más eficaz para cada persona, sino que analiza su estilo de vida, costumbres y hábitos diarios para modificarlos con el fin de obtener los resultados más eficientes. Otras ventajas: se incide en la motivación y la creación de una disciplina deportiva.