Deportivos

 


Reportaje

Un club exclusivo para expertos

¿Qué es lo que convierte a un automóvil en deportivo? ¿La línea? ¿Las prestaciones? Sin temor a equivocarnos, podríamos decir que es su comportamiento el que marca la pauta para poder calificarlo como tal.


No siempre una elevada potencia es suficiente para poder ofrecer un comportamiento deportivo. Se necesitan otras aptitudes, como la mayor ligereza posible, una parte ciclo capaz de digerir y encauzar la potencia disponible y un bastidor que conjugue ambas cosas a la perfección.

Entre todos los deportivos que hemos seleccionado hay alguno de sobra conocido. Hablar de Ferrari es hacerlo siempre de un automóvil deportivo, lo mismo que sucede con Porsche, Aston Martin o Lamborghini. Pero no es necesariamente sinónimo en marcas como Mercedes-Benz, paradigma de clase y estilo, o Lexus, la división de modelos de lujo de Toyota. Esta última acaba de incorporarse al elenco de automóviles más deportivos del mundo con el LFA, todo un ejemplo de tecnología y soluciones de vanguardia aplicadas al placer de pilotar un automóvil.

Series limitadas, potencia infinita

Un hecho llamativo es que no sólo las automovilísticas célebres copan el Olimpo de los deportivos. En este segmento hay algunas marcas dedicadas a construir los deportivos más capaces del mundo en muy limitadas series que apenas si pueden ser considerados vehículos de serie. Y cuando hablamos de series limitadas no nos referimos a unos pocos cientos de automóviles construidos, sino tal vez a media o una docena anual en el mejor de los casos.

El ejemplo más llamativo de este tipo de automóviles deportivos lo representa el SSC Ultimate Aero. Las siglas de SSC corresponden a la empresa americana Shelby Super Cars, regentada por Jerod Shelby quien, pese a su apellido, nada tiene que ver con el conocido ex piloto Carroll Shelby. Éste es el automóvil de serie más rápido del mundo gracias a sus cerca de 1.300 caballos de potencia, casi un 20% más que el Bugatti Veyron. Sorprende, por ejemplo, que acostumbrados como estamos al empleo de cajas de cambio altamente evolucionadas –cuyos cambios se realizan mediante levas–, el SSC recurre a una transmisión manual de 6 velocidades.

Algo parecido sucede con el propulsor, pues mientras otras empresas dedicadas a conseguir récords de velocidad con sus creaciones recurren a bloques de motor procedentes de otros automóviles, como el famoso Corvette, SSC fabrica sus propios propulsores, tratando de conseguir el máximo rendimiento de ellos ya desde la hoja en blanco de su primer diseño.


¿Te ha gustado Un club exclusivo para expertos?

Compártelo en

Más sobre Coches, Barcos y Aviación:
Un club exclusivo para expertos
Publicado el 08/09/2010 en Coches, Barcos y Aviación por Chimo Ortega
Artículo leído 1247 veces.


Diseño y Desarrollo :      Internet Factory