Bufete y cuenta nueva
Frente a la crisis, los grandes despachos jurídicos buscarán novedosas formas de tarificar sus honorarios. Este ejercicio, las áreas con más proyección serán Penal, Económico, Fiscal, Procesal, Concursal, Laboral y Fusiones y Adquisiciones.
En una época en la que multitud de sectores tienen que encontrar nuevos caminos, los grandes despachos jurídicos no serán una excepción. El titular es claro: los principales bufetes tienen que optimizar sus procesos, reducir al máximo sus costes y reorganizar los equipos.
Ésta es la estrategia general, pero luego viene la letra pequeña. Hay que mantener la austeridad, incentivar el talento y mejorar los procesos y sistemas que permitan ganar eficiencia. Además, también resulta básico salvaguardar el derecho de defensa e independencia de los letrados y definir el acceso a la profesión. Todo ello, sin olvidar otros aspectos básicos como la flexibilidad en los honorarios y el aprovechamiento de las oportunidades en nuevos mercados.
Especialidades en auge
En el lado estricto del negocio, continuará un fuerte volumen de trabajo en Derecho Procesal, Concursal y Refinanciaciones. Aquí pueden verse muy favorecidas firmas como Uría & Menéndez o Garrigues, que tienen gran presencia en estas áreas. Pero no son las únicas que veremos crecer.
Ramas como Fiscalidad Internacional, que incluye Sector Financiero, Sector Público y Laboral tienen un futuro halagüeño. Bufetes como Landwell-PwC y Gómez-Acebo & Pombo Abogados (quienes, por cierto, se están desarrollando con mucha fuerza en el mercado portugués) lideran estas líneas de trabajo.
Otros que están llamados a desempeñar un papel activo son aquellos despachos especializados en M&A (Fusiones y Adquisiciones). Clifford Chance y Freshfields son las referencias en esta especialidad.
Y envolviendo todo esto, una tendencia que empezó en 2009 y que este año se intensificará: la fusión de firmas dentro del sector legal español. Sin olvidar que en este ejercicio se tiene que aprobar el nuevo Estatuto de la Abogacía.
Subida de impuestos
En la parte fiscal, las tendencias nos traen malas noticias. El tipo general del IVA subirá dos puntos, del 16% al 18% a partir del 1 de julio. Además, el reducido pasará del 7% al 8%.
También aumentarán los impuestos sobre las rentas de capital. El tipo que se aplica a los beneficios de acciones, fondos, inmuebles, intereses de cuentas, depósitos o renta fija aumentarán en dos tramos. Los primeros 6.000 euros tributarán al 19%, un punto más que antes de la reforma, y el resto al 21%.
Se reducirá el impuesto de sociedades del 25% al 20% para las pymes con menos de 25 empleados. Y las Sicav (Sociedades de Inversión de Capital Variable) de momento parece que no cambiarán su tributación (1% en sociedades).
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Publicado el 25/07/2010 en Finanzas y Servicios por Miguel Ángel García Vega
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