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Lo último y más refinado para ver mundo

Alojamientos más lujosos, experiencias más emocionantes, trato más personal, rutas y estancias con tema... Si viajar es un placer, el turismo de élite convierte la escapada en un permanente estado de gracia.


Aunque parezca raro, los viajes más caros del mundo no son un coto exclusivo para millonarios. Miles de personas "sólo" acomodadas se embarcan en cruceros y trenes frecuentados por familias reales y gobernantes y llegan hasta exclusivos resorts del Índico o lujosísimos campamentos africanos en los que descansan estrellas de Hollywood.

El turismo de lujo se nutre de varios tipos de clientes, y entre ellos también se cuentan ciudadanos de rentas medias que desean realizar el sueño de toda una vida. Pero tanto los potentados como las economías simplemente desahogadas o el viajero premium ocasional, todos quieren exprimir al máximo su dinero.

La escalera del placer

Es una constante, apuntada por muchos expertos del sector, que aúna a la clientela. Mejores y más bonitos hoteles, más estilo, visitas más conmovedoras, suites más amplias y mejor equipadas, cocina de autor, vistas más impresionantes... Cualquiera está dispuesto a pagar por un punto más de distinción, emociones más intensas o atención más dedicada.

En esta sección ofrecemos buenos ejemplos de cómo los hoteles han dado importantes pasos adelante para adaptarse a los gustos de unos clientes ávidos de sensaciones completas y no sólo de cómodo cobijo o mesa aceptable. Spas, chefs célebres, espectaculares bodegas y marcas exquisitas por todas las estancias son requisitos ineludibles para que un alojamiento sea admitido en el círculo del lujo.

Los nuevos complejos hoteleros son (o parecen) más pequeños, su diseño está cada vez más cuidado. La privacidad juega un papel decisivo: la posibilidad de alojarse en una cabaña o villa aislada con la familia o los amigos representa un aliciente. Disponer de piscina o servicio privado para el pequeño grupo, también.

La individualidad, al alza

La personalización es otro factor importante a la hora de contratar un gran viaje. Los itinerarios de catálogo y las visitas estándar no bastan para satisfacer a los viajeros realmente exigentes. Las mejores agencias se ocupan de planificar los periplos a gusto del cliente particular, respetando sus deseos personales y facilitándoles actividades acordes con sus intereses culturales o sus aficiones.

Los viajes temáticos se han convertido en una forma de especialización cada vez más demandada. Se organizan fines de semana de compras, rutas gastronómicas, cursos de cata y desplazamientos para ver pájaros o "cazar" auroras boreales con la cámara de fotos. Los alojamientos y el entorno viven una relación cada vez más estrecha.

Ecotendencias y modas

Hablando de entorno, la preocupación por no desvirtuar aquello que se ve se está convirtiendo en una exigencia cada vez mayor. Vivimos en pleno auge del ecoturismo, que trae edificios eficientes de bajo impacto ambiental, convivencia armoniosa con las comunidades vecinas y compromiso en el respeto de los espacios naturales y seres vivos que los pueblan. La buena conciencia vende bien.

Y, por supuesto, la moda. Hay destinos en el punto de mira del público trendy. Este 2010 tiene varios must: alcanzar la Antártida en el crucero más elegante del momento, Le Boréal; reservar plaza en un vuelo espacial; pasearse por Suráfrica para apoyar al equipo nacional de fútbol o recorrer el destino más pujante del momento, América del Sur.


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Lo último y más refinado para ver mundo
Publicado el 30/03/2010 en Viajes de Turismo y Aventura por Malena Mangas
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