El concepto de vacaciones de ensueño se pule con el paso del tiempo. De esta manera, los destinos favoritos tienen forma de islas perdidas en algún océano, de desierto habilitado para sibaritas o de parajes naturales legendarios.... Leer más [+]
Una sorpresa en el Triángulo de Oro, al norte de Tailandia, junto a las fronteras de Laos y Birmania, que ofrece una experiencia natural y envolvente. Alojamiento en 15 tiendas llenas de estilo, spa, paseos en elefante -a los que los huéspedes aprenden a cuidar, ya que participan en las actividades de un campo de elefantes rescatados- o excursiones para conocer a las tribus cercanas. Esos y otros detalles hacen del Tented Camp Golden Triangle uno de los resorts más insólitos del mundo.
Con sus playas de arena frente al Pacífico y una lista interminable de premios, es la quintaesencia del lujo en México. Estancias con vista al mar y una villa privada con piscina. Tres restaurantes, dos bares, cenas privadas, welness, spa y centro de belleza, golf, pesca y deportes acuáticos.
Concebido como una pequeña ciudad para el descanso de los sentidos, combina el estilo arquitectónico tradicional africano con el Feng Shui y la arquitectura moderna. Pertenece a la cadena Ritz Carlton y ocupa 160 hectáreas en la ladera del Teide, con un clima y unas vistas privilegiadas. Cuenta con campo de golf, un centro de hidroterapia e incluso playa propia, a la que se accede en funicular. A sus cinco estrellas hay que sumar la de uno de sus chef: el reconocido Martín Berasategui.
El diseño que Ricardo Bofill dio a su impresionante edificio de 26 plantas en forma de vela náutica inaugura una nueva forma de ver Barcelona: desde el mar, desde el aire y desde los 10.000 euros que cuesta la noche en la suite Extreme Wow.
Homenaje al descanso en armonía con el entorno en una isla abandonada por la crisis de la industria cocotera. Once exclusivas villas a orillas de las cristalinas aguas del Océano Índico, custodiadas por los árboles autóctonos y bajo la mirada de las especies que habitan North Island, refugio de diversos seres vivos, de los que las tortugas son los habitantes más antiguos. El acceso a la isla, vía helicóptero desde Mahé, garantiza la privacidad de una experiencia única.
El océano Índico esconde un rincón donde el lujo inteligente deja de ser una utopía. Desde villas de 210 metros cuadrados construidas sobre el mar hasta reservas privadas accesibles solamente en lancha. Todos los elementos mantienen el equilibrio natural de la isla y los jardines de agua sustituyen a los habituales espacios verdes.
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