//Hoteles para estar conectado y más

Hoteles para estar conectado y más

Los alojamientos más tecnológicos del mundo ofrecen mucho más que acceso a Internet. Habitaciones automatizadas, tablets o smartphones en préstamo, o cerraduras que se abren con la huella dactilar son sólo algunos de sus servicios.

Acostumbrado a vivir en un mundo altamente tecnológico, el turista del siglo XXI demanda hoteles acordes a dichos avances. De ahí que poco a poco, y especialmente en los hoteles de lujo, estos servicios, antes básicos y centrados en ofrecer conexión a Internet, se estén ampliando, dando lugar en ocasiones a innovaciones sorprendentes. Así, en los hoteles más tecnológicos del mundo no es necesario llevar llave. Y es que las puertas se pueden abrir con la huella dactilar, mediante tecnología biométrica, como sucede en el Kube de París, o con un iPhone que se sincroniza con la cerradura electrónica de la habitación tras guiar al inquilino a su destino: una de las habitaciones sin número del Blow Up Hall de Polonia. El hotel Nine Zero de Boston va más allá y en su suit Cloud Nine la puerta se abre mediante un escáner de retina.

Otro de los atractivos de estos hoteles son sus dispositivos. En Mama Shelter los clientes cuentan con un iMac en la habitación y en el Kube con una PS3 Sony. Por su parte, la cadena estadounidense Element presta una Nintendo DS a sus inquilinos; el Hotel Sax de Chicago, un portátil y un MP3, y el Hotel 1000 de Seattle, una tablet Microsoft Surface. No obstante, el gadget estrella es el iPhone, que en The Upper House (Hong Kong) facilitan a sus inquilinos cargado con una amplia selección de información turística.

Para aquellos que prefieran viajar con sus propios equipos The Peninsula Hotel de Tokio ofrece mantenimiento informático gratuito.

Por supuesto la tecnología también se emplea en hacer más confortable las estancias, con hoteles equipados con espejos que no se empañan (Montage en Beverly Hills); luces que se gradúan a la hora de dormir o que iluminan el camino al baño; un botón pensado para disfrutar del spa, capaz de silenciar el teléfono, atenuar las luces y poner música relajante (The Peninsula Hotel); sillones reproductores de música con altavoces y auriculares integrados (Hi Hotel de Niza); o sistemas LED diseñados a través de la cromoterapia (Ushuaia Hotel de Ibiza). Estos avances dan lugar a habitaciones automatizadas en las que se pueden programar todo tipo de detalles (que las cortinas se descorran, que la televisión se encienda, una determinada temperatura), y que pasan al modo inactivo cuando el inquilino se va, como ocurre en el Aria Resort de Las Vegas. Se trata de sistemas que permiten controlar todo tipo de detalles y lo suyo es hacerlo mediante un único dispositivo. Consciente de ello, el Eccleston Square de Londres centraliza todos los controles en un iPad2 con el que también se puede reservar en el restaurante, contratar cualquier servicio del hotel y ntretenerse.

La máxima privacidad también es posible gracias a la tecnología. Para respetar la intimidad de los clientes, el Hotel 1000 cuenta con un sistema de infrarrojos que permite a los trabajadores detectar si hay alguien dentro de la habitación.

Tampoco faltan opciones de ocio, como el campo de golf virtual del Hotel 1000 o la sala para jugar al Guitar Hero o al Rock Band del Hotel Sax, ni aplicaciones artísticas basadas en la tecnología. Y es que en el Blow Up Hall la recepción se transforma en una obra, y el cliente en parte de ella, formado parte de la proyección de pequeñas imágenes que recorren las instalaciones.

En el área del entretenimiento, el Ushuaia Hotel apuesta por las redes sociales con columnas de acceso a Facebook para que sus inquilinos compartan experiencias.