//Izakayas para saborear Japón desde España

Izakayas para saborear Japón desde España

Las conocidas como ‘tabernas japonesas’ se hacen populares y se convierten en la nueva opción gastronómica de moda para los aficionados de la comida oriental.

Si alguna vez viajas a Japón y quieres vivir la auténtica cultura de este país no puedes dejar de hacer un recorrido por sus izakayas. Estos locales constituyen uno de los emplazamientos más populares del ocio gastronómico japonés. En ellos, los formalismos y el aparente silencio de la población nipona desaparece en aras de un ambiente desenfadado donde los papeles cambian.
Hasta el jefe deja de serlo y los comensales pueden obviar los rangos empresariales para hablar de cualquier cosa, eso sí, sólo en torno a su mesa, después todo vuelve al orden de la cotidianidad. De ahí que las izakayas constituyan desde sus orígenes, en el siglo XVIII, el principal lugar de reunión tras el trabajo en Japón. Aunque también es un lugar muy frecuentado por familias y grupos de amigos.

Su concepto es muy sencillo: comida para compartir al estilo de las típicas raciones de la gastronomía española y abundante sake (o cerveza) para acompañar. Su nombre ya hace deducirlo: significa “tienda de sake”. Entre sus platos, se pueden encontrar delicias típicas de la cocina japonesa como okonomiyaki (la mal llamada pizza a la japonesa), tempuras, kushiyaki (brochetas a la parrilla), gyozas (empanadillas) o dorayaki (dulce de judías rojas). Y normalmente, poco o nada de sushi. Sus platos se degustan en barra en torno a los cocineros o en mesas bajas.

Este concepto, en esencia muy similar al bar de tapas español, ha aterrizado en España, tras haber arrasado en ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Vancouver o Londres, como una tendencia que tiene todas las papeletas para quedarse.

En el centro de Madrid, a dos pasos de la Gran Vía, encontramos unos de los más populares: el Hattori Hanzo (calle Mesonero Romanos), donde se puede disfrutar del sabor japonés desde 20 a 25 euros por comensal. Otro de sus atractivos es su cuidada ambientación con mesas bajas de madera, farolillos iluminando tenuemente el interior y vasos de bambú que trasladan al mismísimo Kioto.

También en Madrid, en el barrio de Chueca, se encuentra Izakaya Han, un local donde degustar comida japonesa, pero también coreana, y respirar el espíritu más refinado de las izakayas con una estética a base de flores de almendro y dibujos de anime para decorar el local. Entre sus platos recomendados: bibimbap (un wok coreano con arroz, ternera y salsa picante) o el bulgoki (ternera marinada con salsa de soja y vegetales). Con un precio medio del cubierto de entre 15 y 25 euros se convierte en una de las opciones madrileñas más interesantes para los aficionados a la gastronomía japonesa.

Por su parte, en Barcelona destaca el Can Kenji por sus creativas tapas de autor y por la fusión culinaria entre Japón y el mediterráneo a degustar por unos 25 euros por persona. En su carta hay creaciones tan atractiva como tempura de sardina con puré de berenjenas, miso y anchoas; tofu de guisantes con boletus mixtos; y magret de pato con foie en salsa miso y naranja.
Con esta singular oferta parece que se cumplen las predicciones del New York Times, que en 2013 adelantaba que las izakayas iban a transformarse en la nueva moda culinaria japonesa.