//La ciudad desde la altura

La ciudad desde la altura

Las azoteas se llenan de vida durante las tardes y noches estivales como una de las mejores opciones de ocio.

Con la llegada del verano hay que buscar opciones para escapar del calor del asfalto y disfrutar del buen tipo. Por ello, en los últimos años, los locales ubicados en azoteas se han convertido en una de las alternativas más atractivas para disfrutar de las tardes y noches de verano.

La tendencia del sky-bar ha cobrado fuerza en Madrid, coronando algunos de los edificios más emblemáticos del centro de la ciudad. No sólo los hoteles urbanos cuentan con locales de moda en sus últimas plantas, sino también los espacios culturales, los mercados de abastos o los centros formativos. De hecho, una de las terrazas más emblemáticas de Madrid se aloja sobre las Escuelas Pias, actual sede de la UNED. Ubicado en el Madrid más castizo, Gay&Café permite disfrutar del barrio de Lavapiés desde otro punto de vista, mientras se saborea su suculento y generoso menú degustación.

Otras de las terrazas más populares son El Viajero, situada en pleno corazón de la Latina, o la recientemente reformada Casa Granada, que desde su sexto piso ofrece un punto de vista único de la plaza Tirso de Molina. Su fama las precede y, por ello, a veces es imposible encontrar un rinconcito en ellas. Casi siempre hay que esperar.

A estos clásicos se suman nuevas aperturas, como The Balcony que, localizada en el Hotel INNSIDE Madrid Suecia a escasos metros del Círculo de Bellas Artes, tiene una carta con selectos cócteles y un espectacular diseño con piscina incluida; o la terraza de The Hat Madrid, difícil de encontrar si no se conoce. Y es que muchas veces estos paraísos veraniegos se encuentran ocultos al viandante.

Con una estética minimalista capaz de trasladar a Berlín, The Hat Madrid supone un refugio ideal para huir del bullicio de la ciudad. También desde Madrid se puede viajar a otra gran metrópoli sin salir de la ciudad, y observándola a vista de pájaro, gracias a Taxi a Manhattan, un local de estilo neoyorquino con una azotea donde charlar animadamente mientras se toman unos platos de una carta con influjo mediterráneo, en la que se pueden encontrar bravas, croquetas o sushi “made in Spain”.

Por su parte, la terraza-lounge del Mercado de San Antón es perfecta para cenar mucho más que a la carta, ya que su restaurante, la cocina de San Antón, ofrece la posibilidad de cocinar al cliente la pieza que haya comprado previamente en el mercado.

Más cultural es Disaronno Terrace (situada sobre la Casa Encendida) donde apreciar vistas únicas al ritmo de la música o visionando una película, dependiendo de la programación del centro cultural.

Para los más sibaritas también hay opciones, como la espectacular azotea del Hotel Urban de Madrid; la ubicada en el Hotel Room Mate Óscar; caracterizada por su estilo chill out, o la del Hotel Puerta de América, no apta para personas con vértigo. Decoración exquisita, unas cartas muy cuidadas (en alguna hay hasta ostras y caviar) con precios para clientes de alto poder adquisitivo y unas panorámicas imponentes de Madrid son los encantos de los tres locales cinco estrella.

No obstante, las vistas más privilegiadas siguen siendo las de la azotea del Círculo de Bellas Artes, donde se puede probar la creativa comida del restaurante Tartan Roof, la de la Terraza Cibeles, localizada en la icónica plaza madrileña del mismo nombre, o la del hotel Jardines Sabatini, el espacio ideal para ver caer el sol sobre el Palacio Real y el Templo de Debot mientras se disfruta de un picot