//La revolución de la medicina estética

La revolución de la medicina estética

Las técnicas no invasivas están en auge y evolucionan rápidamente. Las más innovadoras son los hilos mágicos, la mesoterapia facial, la carboxiterapia y el “coolsculpting”.

Aunque España sigue siendo uno de los países con mayor número de intervenciones quirúrgicas en el ámbito de la belleza (según datos de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery, los 567 cirujanos plásticos de nuestro país realizan 142.300 operaciones anuales, lo que nos sitúa como el decimosegundo país en número de intervenciones en el mundo), la medicina estética adquiere cada día más popularidad. Y es que se trata de una área que evoluciona a un ritmo vertiginoso, ofreciendo magníficos resultados sin la necesidad de tener que pasar por el temido quirófano.

En concreto, según un estudio de la Sociedad Española de Medicina Estética, un 22,8% de los españoles, casi uno de cada cuatro, reconoce haber utilizado algún tratamiento de medicina estética. En la mayoría de los casos el objetivo es lograr parecer más jóvenes y lucir más guapos. Así, en busca de la eterna juventud, en los últimos años ha aumentado el número de clientes que demandan este tipo de servicios y también la cifra de centros que los ofrecen (entre 2011 y 2012 crecieron un 20%). En España existen unos 3.560 establecimientos donde se prestan servicios de medicina estética.

Pero ¿dónde radica el éxito de la medicina estética? Principalmente en que se basa en tratamientos no invasivos, que no requieren postoperatorio, con precios muy competitivos y que ofrecen de manera permanente soluciones innovadoras.

Según el doctor Ángel Martín, director médico de la Clínica Menorca y profesional con más de 20 años de experiencia, lo último en medicina estética facial está en los hilos mágicos y la mesoterapia, mientras que a nivel corporal destacan la carboxiterapia y el “coolsculpting”. Y ¿en qué consisten y para que están indicados dichos tratamientos?

La aplicación de los hilos mágicos se emplea para hacer frente “a los pequeños descolgamientos que aparecen en el rostro a partir de los 35 años”, explica el doctor Martín. La técnica consiste en introducir vía subcutánea entre 30 y 40 suturas tensoras que son reabsorbidas por la piel y que actúan sobre la flacidez, ya que estimulan los tejidos creando nuevo colágeno y fibroblastos.

Por su parte, la mesoterapia facial permite, mediante un novedoso tratamiento inyectable (Light Filling) que se aplica en tres sesiones, devolver luz e hidratación a la piel. Ideal a partir de los 25 o 28 años, disminuye los rasgos fatigados, redefiniendo el óvalo facial. En esta línea, Ángel Martín puntualiza que también constituye una técnica pensada para prevenir el envejecimiento.

Tanto la carboxiterapia, como el “coolsculpting” buscan acabar con la grasa acumulada. La primera de estas técnicas consiste en pinchar CO2 en la zona a tratar, un procedimiento que disminuye la celulitis y la flacidez, retrayendo la piel. Para ello, son necesarias unas diez sesiones.

En el caso de la “coolsculpting” la grasa se destruye por el frío, con una pérdida real del volumen de entre uno y dos centímetros en cada una de las dos sesiones a las que hay que someterse. Eso sí, los resultados no son visibles hasta pasados cuatro meses.

Al margen de estas pioneras técnicas, el tratamiento más demandado no sólo en España, sino también a nivel mundial, es el botox, empleado para eliminar o atenuar temporalmente las líneas de expresión situadas en el tercio superior del rostro.

También entre las más solicitadas están la mesoterapia y la radiofrecuencia, ambas enfocadas a reducir el volumen corporal.