//Los quesos más exclusivos del mundo

Los quesos más exclusivos del mundo

La inédita elaboración de algunos quesos, como el Pule o el Queso de Alce, hace que su precio alcance los 1.000 euros el kilo, siendo 50 veces más caros que el Claxstone Smooth Blue, considerado el mejor del mundo en los World Cheese Award.

En materia de queso no hay término medio. Es un bocado que gusta o que no gusta. Para aquellos que disfrutan con este manjar el abanico de posibilidades es inmenso. A los más tradicionales, al menos en España, como son los elaborados a base de leche de vaca, cabra u oveja, se suman otros menos comunes preparados con leche de búfala, camella o burra. Dependiendo del proceso de fabricación los hay frescos, maduros, blandos, curados, azules… El listado es interminable. De hecho, Francia, referente gourmet en la materia, tiene más de 350 quesos diferentes. Y es que en el país galo cada región tiene su queso: en Normandía el Camembert, en Saboya el Beaufort, en Auvernia el Bleu d´Auverne, o en París el Brie. Y Francia no es el único país rico en quesos de calidad. Suiza, Holanda, Alemania son otros de los que se alzan como referentes internacionales.

No obstante, el mejor queso de mundo no es de ninguno de estos lugares sino de Reino Unido. Se trata del Claxstone Smooth Blue, producido por Long Clawson Dairy, y ganador del máximo galardón en la última edición del World Cheese Award, el certamen mundial más prestigioso del sector. Un premio que el pasado año recaía en el queso manchego Gran Reserva Dehesa de los Llanos, procedente de Albacete. Pese a su reconocida calidad, no se trata de quesos con precios astronómicos. De hecho, en caso del británico es de 15 libras (unos 18 euros) el kilo y en el del español, algo superior, de 28 euros.

Sin embrago, eso no significa que no existan quesos de precios muy elevados. El lujo también se asienta en este sector dando lugar a productos de premium como los cinco contemplados por el ranking de “The Gourmet Journal”. Todos ellos de procedencia europea justifican su precio en la exclusividad de la elaboración, de los ingredientes empleados o de la estacionalidad del proceso.

A la cabeza de este ranking se encuentra el Pule. Un queso procedente de Serbia y elaborado a partir de una burra que sólo se da en los Balcanes, y en un número muy reducido. Se crían sólo en la reserva natural Sremska Mitrovica, en Zasavica, al norte de Belgrado, donde hay 100 ejemplares. De ahí su elevado precio, ya que un litro de la leche de este animal cuesta 40 euros, ascendiendo el precio del kilo de este queso a los 1.000 euros.

También en su leche, procedente de alces de la granja Moose House en Suecia, está el valor del llamado Queso de Alce, cuyo precio es de 813 euros el kilo. Y es que las hembras sólo se ordeñan entre mayo y septiembre.

Otro de los más cotizados es el Long Clawson´s Stilton Gold, un queso inglés que se hace únicamente en el mes de diciembre y que prepara con chispas de oro comestibles, visibles tanto en el interior como en el exterior. Este detalle hace que se comercialice a razón de 740 euros el kilo.

Algo más económico, casi 600 euros el kilo, es el francés Vacherin Mont D’ Or que se elabora con la leche cruda de vaca entre agosto y marzo, y cuyos atractivos están en su cremosidad y aroma.

Muy por debajo de estos precios, se sitúa el quinto de la lista. Se trata del Brie de Meaux, conocido también con el nombre de ‘Queso Real’ porque era uno de los manjares que disfrutaba la realeza francesa. Elaborado en París y con Denominación de Origen, entre sus sellos característicos están su forma de disco plano, sus machas beige-rosadas en la corteza blanca, su textura blanda y su olor a almendras tostadas. Se pueden encontrar opciones desde los 30 euros.