//Los tratamientos estéticos del futuro están en nuestra piel, tejido graso y sangre

Los tratamientos estéticos del futuro están en nuestra piel, tejido graso y sangre

La medicina regenerativa comienza a ocupar un lugar privilegiado con terapias a partir de grasa enriquecida con células madre o plasma rico en plaquetas, y la promesa de poder usar células madres pluripotenciales procedentes de la piel.

Diversos estudios genéticos demuestran que estamos programados para vivir hasta los 120 años. Hay incluso algún científico, como el polémico Aubrey de Grey, que asegura que sería posible alcanzar los cinco siglos de edad con la tecnología e investigaciones genéticas adecuadas. Seguro que a más de uno le apasiona la idea, pero más certero es que la cifra de adeptos ascendería exponencialmente si la promesa de longevidad fuese acompañada de la posibilidad de llegar con un estado de físico excelente, una salud de hierro y sobre todo un aspecto jovial. Y es que una sociedad marcada por el culto al cuerpo, y en la que se otorga un valor primordial a la belleza, parecer un anciano es más temido que serlo.

De ahí que la idea de guardar la juventud de hoy en un bote de ensayo para recuperarla el día de mañana no suene nada enrevesada. Eso es lo que propone la compañía francesa Scéil a través de una técnica que consiste en recoger células de la piel humana cuando aún se es joven, reconvertirlas en células madres pluripotenciales, y congelarlas para poder usarlas en el futuro. Así, en el momento que la ciencia avance lo suficiente se emplearían en métodos estéticos de rejuvenecimiento.

Se trata por tanto de una acción preventiva que incluso plantea la posibilidad de usarse para fines médicos si la medicina regenerativa demuestra la utilidad de las células madres pluripotenciales, es decir aquellas que pueden genera cualquier tejido del cuerpo, para paliar enfermedades neurogenerativas o metabólicas.

Por su puesto, este método no es nada barato. Su precio asciende a unos 45.000 euros y sólo existen tres bancos de células en todo el planeta, uno en Sigapur, otro en Dubai y otro en Suiza. Siempre buscada, el valor de la eterna juventud es incalculable, y hasta ahora una utopía que con los avances de la ciencia parece estar más cerca.

Así, desde hace unos años las células madres apuntan a convertirse en la base de los tratamientos de belleza no invasivos. De hecho, ya se realizan multitud de terapias con células madres extraídas del tejido adiposo que, según los centros estéticos, están obteniendo excelentes resultados. Entre dichos métodos destacan el rejuvenecimiento facial, el aumento mamario, la remodelación de glúteos, las reconstrucciones o las regeneraciones faciales a partir de grasa enriquecida con células madre adultas. De ahí que hace un par de años se comenzase a hablar de los bancos de grasa como una inversión de futuro en materia de belleza. Esta propuesta, mucho más económica que la de la compañía francesa -entre 1.000 y 2.000 euros por las extracciones y cuotas anuales de conservación de unos 100 o 150 euros- también está más extendida, existiendo un gran número de centros de conservación. En España, el primero se instaló en Barcelona, bajo el sello de la compañía belga Cryo-lip.

Estos no son los únicos avances de la medicina regenerativa que emplea la estética. Los métodos de PRP (plasma rico en plaquetas) se están imponiendo en el tratamiento de la caída del cabello y en terapias ‘antiaging’ por su potencial capacidad de regeneración y su sencilla aplicación. Primero se extrae sangre del paciente para obtener las plaquetas, que se centrifuga para obtener factores de crecimiento, que luego son infiltrados en la zona a tratar.