¿Quién viste a un gran señor? ¿A qué joyero se le encarga la alianza de una heredera? ¿Dónde se casan los millonarios? ¿Qué reloj lucen los grandes financieros? Así es el lujo que se lleva en contacto con el cuerpo.... Leer más [+]
La falda, prenda por excelencia de la mujer, se adapta al contorno para mostrar las curvas femeninas. Ajustadas, a la altura de la rodilla, o por debajo de esta, y de cintura alta resucitan el estilo de los años 50. Admite todo tipo de estampados, como los florales de Alexander McQueen o la intensidad de llamativos colores lisos, como el modelo rojo de Emilio Pucci; drapeados, e, incluso, bordados.
Se acortan unos centímetros para realzar las líneas de las piernas que dejan al descubierto. En colores llamativos, vaqueros o incluso estampados. Para la noche, es mejor optar por los de talle alto, en negro, blanco o con destellos metálicos y acompañados de un sofisticado tacón.
La revista Vogue empujó al artista francés hasta Nueva York. Allí, llegó a lo más alto colaborando con diseñadores de la talla de Karl Lagerfeld, Versace o Valentino y con los mejores fotógrafos de moda de la historia -Richard Avedon, Irving Penn y Bruce Weber-, gracias a su estilo tecnicolor. Madonna, Sharon Stone, Michelle Pfeiffer o Lauren Hutton son algunas de las celebrities que se han puesto en sus manos. Su libro, Make Up Your Mind, es uno de los mayores referentes para los profesionales.
Conocido como el maquillador del glamour y el minimalismo, y creativo de L’òreal, sus looks han enamorado a los fotógrafos de más renombre. Ha trabajado, entre otros, con Annie Leibovitz, Steven Klein o David Sims y ha creado la imagen para firmas como Chanel, Balenciaga o Hermés. Lenny Kravitz, Nicole Kidmann o Demi Moore se encuentran entre sus fieles seguidores. Será por su manera de interpretar el maquillaje como “una expresión de creatividad y nuevas ideas” y adorar el “poder que otorga”.
“Manecilla de oro” en el Gran Premio de Ginebra, este prodigio técnico tiene el aplauso de los expertos. Los maestros Greubel y Forsey se despiden del mítico modelo que los situó entre los grandes (Double Tourbillon), con la edición ‘Historique’, de la que sólo se venderán 22 piezas. Doble tourbillón que compensa la gravedad terrestre en cualquier posición de la mano, novedosa esfera con al complejísimo mecanismo, placas de cristal de zafiro y texto en relieve. Cuesta 375.000 €.
Después de crear la serie Opus en Harry Winston, Maximilian Büsser (& Amigos) decidieron en 2005 abrir casa propia y dedicarse a desarrollar asombrosas ‘máquinas horológicas’ de estética nada convencional. La Nº 4, premio de Diseño en Ginebra 2010, se inspira en la aeronáutica para ofrecer un reloj de pulsera diferente a cualquier otro. Más de 300 componentes para indicar hora, minutos, segundos y reserva de marcha. Precio: 121.500 €.
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