//The Alpina Gstaad, lujoso equilibro entre tradición y modernidad

The Alpina Gstaad, lujoso equilibro entre tradición y modernidad

Los amantes de los deporte alpinos y de la alta montaña ya pueden disfrutar de este complejo donde las antigüedades suizas y lo último en tecnología se mezclan con maestría, creando un ambiente armónico y acogedor.

Cien años ha tenido que esperar la localidad suiza de Gstaad para acoger un nuevo alojamiento de lujo, The Alpina Gstaad. Ubicado sobre una colina del distrito de Oberbort, cuenta con unas imponentes vistas panorámicas sobre la región de Saanenland y la impresionante cordillera de los Alpes.

Acorde al pintoresco pueblo de típicas casitas de manera, donde confluyen las calles estrechas, con hermosos prados y montañas, y un ambiente acogedor, este hotel cinco estrellas, al igual que Gstaad, es mucho más de lo que parece desde el exterior. El discreto edificio, que presenta una estética afín a la arquitectura alpina, acoge en su interior una decoración típicamente montañesa con suelos y vigas de madera, grandes alfombras, robustos muebles artesanos, chimeneas o, incluso, cencerros de vaca. Todo ello seleccionado con un criterio exquisito, que hace que en este alojamiento esté patente el buen gusto del lujo. No en vano, sin ser ostentoso combina la tradición con la sobriedad de las nuevas tendencias y las últimas novedades tecnológicas, dando lugar a un espacio donde se respira contemporaneidad, elegancia y sofisticación.

The Alpina Gstaad cuenta con 53 amplias habitaciones y suites con balcón. Sin duda, entre ellas destaca la Panorama suite, un dúplex de 400 metros, con tres habitaciones, una amplísima terraza y jacuzzi propio.

Todo está cuidado hasta el detalle. Los baños disponen de una tenue luz que se enciende de manera automática para iluminar la dependencia en la noche sin despertar al resto de los inquilinos de la habitación, o de secadores de esmalte de uñas. Pantallas planas de televisión, calefacción radiante, conexión wifi… las últimas innovaciones tecnológicas buscan el confort de los huéspedes.

Entre sus servicios, el hotel cuenta con un spa de 2.000 metros cuadrados, piscina interior y exterior, gimnasio, una sala de cine, un espacio para fumadores, un recinto de cata de vinos y un lounge bar.

Alta gastronomía
Pese a la exclusiva oferta de restauración de Gstaad, seguro que muchos optan por la cuidada selección del propio hotel. Y es que cuenta con tres opciones de excepción. Para los amantes de los platos orientales ofrece una sucursal (la única en Europa) del aclamado restaurante de alta cocina japonesa Megu. A ella se suma el Stubli, para aquellos que prefieran probar la comida tradicional suiza. Para concluir, dispone de un bocado de lujo, o mejor dicho varios, los de su restaurante Sommet, dirigido por el prestigioso chef Marcus G. Linder, que cuenta con dos estrellas Michelin.

El hotel, impulsado por Marcel Bach y Mimran Jean-Claude, ha contado con un presupuesto de unos 300 millones de euros. Una inversión que seguro sabrá apreciar su selecto público. No en vano, se encuentra a la altura de la oferta hotelera de Gstaad, un pueblo donde los hoteles de lujo, conviven con chalets de multimillonarios, tiendas de las marcas más prestigiosas y todo tipo de servicio de alto standing, pero también con la tranquilidad y el ambiente relajado de la típica localidad alpina. Por ello, se convirtió en el destino más solicitado por la alta sociedad norteamericana en los 60. Grace Kelly, Roger Moore, George Soros, Jack Nicholson o Polanski son solo algunas de las numerosas personalidades que han acudido a Gstaad a esquiar y disfrutar de los placeres más sibaritas.